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  • El Instituto Halal de la Junta Islámica de España critica que ‘no es más que un engaño’
  • La empresa de catering de Renfe dice que no les es rentable usar alimentos certificados
  • Renfe asegura que sus alimentos cumplen ‘los requerimientos que establece el Corán’
AMANDA FIGUERAS
Fuente: El Mundo

MADRID.- Renfe ha hecho un esfuerzo por adaptar sus menús a las exigencias de todo tipo de clientes. Los hay vegetarianos, celiacos, diabéticos, sin sal, para niños y para quienes adaptan la alimentación a sus creencias religiosas. Ofrecen comida ‘kosher’ para los judíos y comida “para musulmanes” aunque, según denuncia el Instituto Halal de la Junta Islámica de España, “no es más que un engaño”.

El único organismo en España que certifica que un producto o servicio cumple con los requisitos religiosos musulmanes, asegura que lo único que ha hecho la empresa es quitar el cerdo o el alcohol, pero no controla otras cuestiones como la forma de sacrificio de los animales, las grasas que se usan para cocinar, u otros requisitos regulados por el islam.

“Si lees que es comida para musulmanes piensas que es ‘halal’ (permitido en el islam), ahí está el engaño”, explicaba Kamila Toby, presidenta de la Asociación de Consumidores musulmanes.

La directora del Instituto Halal, Isabel Romero, afirmaba que no se trata de un problema de ignorancia por parte de Renfe ya que, meses antes de que anunciaran sus nuevas cartas, ya habían mantenido encuentros con el responsable de servicios de grandes líneas para explicarle en qué consiste la comida apta para musulmanes. “Sabían la diferencia que existe entre solamente quitar el cerdo del menú, pero usar la misma carne del resto del catering, y decir que es un menú islámico. Si lo han hecho así es porque no han querido hacerlo de otro modo”.

Fuentes de Renfe han insistido en que sus menús para musulmanes “están elaborados según los requerimientos que exige el Corán”. Y añaden que “De lo que no habla el Corán es de que el Instituto Halal deba certificar la manera en que se sacrifica a los animales”.

El responsable de restauración de la empresa Wagon-Lits en España, que prepara la comida que es servida en los trenes, explicaba que “los menús ‘kosher’ se compran fuera de España y vienen en conserva con un sello de un rabino que los declaras idóneos para los judíos”.

Sobre los que Renfe distribuye para los musulmanes, afirmó que “se elaboran en los mismos centros de producción del resto de menús, aunque se eliminan los elementos susceptibles de no ser admitidos por los musulmanes, como el cerdo”.

“Para que coman cerdo los musulmanes, tiene que estar sacrificado de una manera especial”, ha repetido en varias ocasiones durante una entrevista telefónica, quizás por error. Como es popularmente conocido, el cerdo está totalmente prohibido en la alimentación de los musulmanes.

Este responsable justificaba que las materias primas que usan no están certificadas por el Instituto Halal “porque la demanda no justifica tener estas materias primas“.

Los denunciantes pusieron hace dos semanas una reclamación a Renfe donde le pedían que cambie el nombre de su menú para no inducir a engaño, o bien certifiquen sus productos. Hasta este jueves no había habido ningún cambio.

 


Estos son los alimentos impuros para los musulmanes, según una información de www.webislam.com.

 

  • Cerdo y sus derivados
  • Alcohol y derivados
  • Animales sacrificados en nombre de cualquier otro ser que no sea Alá. [Sobre el sacrificio]
  • Animales carnívoros, aves de rapiña o animales terrestres sin orejas externas
  • Sangre y derivados de ella
  • Alimentos contaminados con algunos de los productos anteriores
  • Los alimentos que contengan gelatinas, enzimas, emulsificantes o sustancias similares son muy cuestionables ya que se desconoce su origen

Hay un tipo de banca que concede hipotecas sin fijar interés para la devolución, que no cobra comisiones de apertura ni cancelación y a la que le da absolutamente igual si el Euribor sube o baja. Es la banca islámica, un negocio creciente en Europa y que planea su asentamiento en España.

BanCorreos (sociedad surgida en 2006 a partir de un acuerdo entre Deutsche Bank y Correos) está cerrando con el Instituto Halal de la Junta Islámica un nuevo tipo de producto bancario que podrá dar servicio a los musulmanes que vivan en nuestro país y quieran tener servicios financieros acordes con sus creencias.

El acuerdo con el Instituto Halal, la entidad encargada de certificar que los productos que ofrezca irán acordes con el Corán, no está cerrado. Pero Isabel Romero, la directora del Instituto, confía en que el producto «pueda estar listo a partir de verano».

Realidad europea

El National Bank of Kuwait, uno de los bancos más grandes de Oriente Medio, está planeando crear un banco islámico en Suiza. También el Gobierno francés ha tendido la mano a los fondos de inversión islámicos. Europa se está preparando jurídicamente para recibir este tipo de fondos, que vienen con normas muy específicas y cuyos activos han crecido de 316.000 millones de dólares a 500.000 millones (un 20%) desde el pasado verano, según la agencia de «rating» Moody´s.

«Ahora la liquidez está donde está, y supongo que los gobiernos europeos están mirando hacia donde está el dinero, sabiendo que éste sólo va a revertirse sobre determinadas líneas de actividad» opina Romero, cuyo entidad es la encargada de la certificación de que todo tipo de productos, desde hipotecas hasta comida, son acordes con la «sharia». En Europa viven quince millones de musulmanes, muchos de ellos con un nivel económico acomodado, y «un musulmán que practique, si tiene dinero, va a preferir meterlo en un fondo islámico que en un banco normal y corriente» asegura.

Un ejemplo de la buena salud que vive en estos momentos el negocio de la banca islámica son los resultados de 2007 del Islamic Bank of Britain (IBB), la primera banca islámica que se instaló en Europa, allá por 2002. Samir Alamad, directivo de la compañía, confirma a ABC sus buenos resultados desde su sede central en Birmingham: «2007 fue un año de éxitos importantes para la compañía, que creció un 38% en número de clientes, un 61% en depósitos y un 51% en recursos propios». Redujeron sus pérdidas netas en un 22%, porque la banca islámica obtiene rentabilidad a largo plazo y los primeros años es difícil que obtenga beneficios.

Pero el negocio sigue creciendo, ya que aún es un hecho novedoso que haya bancos especializados en ofrecer productos de acuerdo a la ortodoxia musulmana. Isabel Romero destaca que en 2007 este negocio «ha crecido un 12,5% por encima del crecimiento de la banca comercial, al igual que todos los negocios «halal» en el mundo, que han duplicado su facturación» como en el caso de los alimentos. Un importante motivo de este auge es el alza del precio del petróleo, que está generando una gran liquidez en los países árabes, muchos de cuyos capitales se encuentran detrás de los proyectos de banca islámica en Occidente.

Pero no sólo del Golfo Pérsico vienen las iniciativas, ya que bancos de primer nivel, como el británico HSBC o el alemán Deutsche Bank también han visto negocio en los creyentes musulmanes y han creado divisiones de banca islámica.

El Deutsche Bank lanzó ya en 2006 varios fondos respetuosos con la «sharia», primero en Oriente Medio y posteriormente en Europa. Por su parte, el primer banco del mundo, el británico Hong Kong Shangai Banking Corporation, HSBC, ofrece servicios financieros a musulmanes de todo el mundo.

El primer producto financiero que respeta las reglas del Corán llegará a nuestro país este verano, como primer paso de un negocio para musulmanes que ya es una realidad en otros países europeos.

Autor: Mario Sánchez Guillén

Fuente: ABC

El Instituto Halal ha iniciado un plan de sensibilización y formación dirigido a imames, líderes islámicos, consumidores y jóvenes musulmanes, con el objetivo básico de mostrar la realidad actual del mercado halal así como los mecanismos existentes para controlar y certificar las 80 industrias y más de 400 productos que cuentan con la Garantia Halal.

La campaña que tendrá una duración de ocho meses, ha comenzado el 1 de Abril y llevará a cabo distintas acciones especificas orientadas a sensibilizar a la comunidad musulmana en todos aquellos aspectos vinculados con la vida halal, especialmente en materia de bienestar animal, seguridad alimentaria, formación profesional y criterios de consumo responsable.

Para ello, según Isabel Romero, Directora del Instituto Halal: “Se han planificado realizar unas 40 visitas a industrias certificadas halal, en compañía de imames y dirigentes islámicos locales para que puedan conocer como controlamos y certificamos. También y dada la necesidad del consenso hemos previsto varios seminarios para debatir y analizar temas tan importantes como el bienestar animal en el sacrificio, el uso de aditivos o el acceso a productos financieros islámicos”.

El Plan que cuenta con la colaboración de la Asociación de Consumidores Vida Halal, tiene diseñadas jornadas en toda Andalucía, Barcelona, Murcia y Madrid, con el objetivo de infomar a los consumidores de los criterios de consumo halal. “En Madrid además durante el Ramadán se instalará una jayma gastronómica para degustar los productos Halal” matizó Romero.

Por último se tiene previsto ofertar Cursos para formar a matarifes, inspectores y comerciales halal, que puedan satisfacer la creciente demanda del mercado.

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Los musulmanes que viven en España cuentan, por primera vez, con una asociación para defender sus derechos como consumidores y usuarios. Se llama Vida Halal y tiene su sede en Encinarejo (Córdoba) además de representaciones en Madrid y Barcelona, pero funcionará principalmente a través de su página web http://www.vidahalal.com.

Esta organización, laica y sin ánimo de lucro, velará por que los consumidores puedan tener acceso a lo que en el Corán se llama alimentos halal (permitidos) que son los que no contienen cerdo, ni alcohol y que, en el caso del resto de las carnes, los animales hayan sido sacrificados mirando hacia la Meca y después de que el carnicero haya pronunciado una oración.

“Nuestra base jurídica es la Ley del Acuerdo de Cooperación firmado entre España y los musulmanes que en su artículo 14 recoge el derecho a disfrutar del concepto halal en la vida cotidiana y a asumir las obligaciones en materia de consumo”, explicó ayer en Sevilla Kamila Toby, presidenta de Vida Halal. Según la asociación en España viven más de un millón y medio de musulmanes, de los cuales unos 250.000 residen en Andalucía.

“Nosotros, como Instituto Halal, otorgamos a las empresas certificados de garantía halal y nuestro compromiso con esta nueva asociación de consumidores es hacer gratuita y anualmente estudios de cuatro líneas de productos”, afirma Isabel Romero, directora general del Instituto Halal.

Según Romero, los consumidores están indefensos porque existen muchos alimentos que no incluyen en sus etiquetas o no especifican qué tipo de grasas animales usan. “El 90% de los helados contienen gelatina de cerdo, como también los zumos y los yogures de larga duración”, añade Romero.

Fuente: El Pais
Autora: Margot Molina

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La OIC (Organización de la Conferencia Islámica) pone sus ojos en los 580 billones de dólares de la industria halal global y pide al ICCI (Cámara Islámica de Comercio E industria) que estudie el emergente sector.

El presidente del ICCI, Sheik Saleh Kamel dijo que el ICCI estudiaría el más básico pero aspecto importante del lucrativo sector halal, refiriéndose a los estandartes globales y la certificación.

“La industria halal global es muy grande y aún no existe una autoridad oficial que observe la integridad de la marca halal a escala global. Ahora habrá una,” dijo Sheik Saleh en Dakar

La OIC en la 11ª Cumbre ha reconocido al ICCI como el principal representante del sector privado en los estados miembros del OIC en aspectos como los valores, control de calidad y halal, e instó a a los gobiernos islámicos a facilitar los procesos para activar el mecanismo.

Sheik Saleh dijo que esta iniciativa era esperada para ayudar a desarrollar y modernizar el sector halal, que afecta a 1.8 billones de musulmanes en todo el mundo, fomentar el comercio, y facilitar el acceso a los productos halal auténticos tanto en países musulmanes como no musulmanes.

“Hay una necesidad de garantizar que toda la cadena de suministro de productos halal está protegida en beneficio de la Ummah y también a la industria.

“La misión del ICCI para halal es no solo dar credibilidad y profesionalidad en la certificación halal sino también ayudar a desarrollar los organismos existentes para ir a la par con las necesidades de la industria global.” Dijo.

Los detalles del programa halal global del ICCI serán descubiertos en el tercer World Halal Forum, una feria empresarial de las principales industrias del 12 al 13 de Mayo en Kuala Lumpur este año.

En la cumbre, el fundador del World Halal Forum, jumaatun Azmi dijo: “Es tiempo de que los 57 países miembros del OIC den atención a las necesidades de la industria halal y den a responsabilidad al ICCI para actuar. Con el mecanismo y los partners correctos, se pede hacer mucho trabajo para desarrollar la industria halal global en beneficio de todos”

El tercer World Halal Forum estará focalizado en el ‘Desarrollo sostenible a través de la inversión y la integración’ y está previsto que asistan más de 1.200 participantes de más de 40 países. Se focalizará en temas halal estándares como las certificaciones, cumplimiento de la Sharia, inversiones y cuestiones de comercio e industria halal.

Información adicional:

Halal es una palabra árabe que significa “permitido” o “legal” y es una obligación que rige todos los aspectos de las vidas de los más de 1.6 billones de musulmanes en todo el mundo.

El abanico halal puede extenderse a todos los consumibles, tales como artículos de tocador, farmacéuticos, cosméticos y de los servicios, incluidos los financieros. El total de fondos en el marco de las finanzas islámicas se calculan en 500 millones de dólares. Por lo tanto, el tamaño total cuantificables de la industria halal es superior a al trillón de dólares.

Halal se daba por sentado mientras que las naciones en general, antes eran autosuficientes en la producción de alimentos. Con la arremetida del comercio mundial y el cambio de estilos de vida los países no musulmanes han llegado a dominar el comercio de la carne halal y productos alimenticios elaborados.

Actualmente, un cierto grado de seguridad es proporcionado por la certificación halal de los productos, que, en cualquier caso, puede ser emitido por cualquiera de los más de 100 organismos de certificación halal en todo el mundo. Las organizaciones que llevan a cabo los servicios de certificación pueden ir desde las mezquitas locales, asociaciones islámicas, los departamentos gubernamentales, empresas privadas y empresas en línea. Cada organización tiene su propio conjunto de normas y directrices halal.

La fragmentación es aún más acentuada al cruzar las fronteras nacionales, donde hasta la fecha no existe un mecanismo eficaz para el reconocimiento mutuo entre los países. La falta de una adecuada regulación de la certificación significa que los alimentos no halal, sin saberlo, han acabado en el plato de los hogares musulmanes.

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El Instituto Halal participa en el evento organizado por la UNIA, con el objetivo de analizar el estado actual de la Economía Islámica, su implantación en España y su compatibilidad con las prácticas de la banca tradicional

Las Jornadas, denominadas “Encuentros de actualidad: Banca y Finanzas Islámicas” se han llevado a cabo entre los días 27 y 28 de Marzo, en el Palacio de las Tres Culturas de Sevilla y ha contado con la participación de expertos en banca tradicional y economía islámica.

En el mundo actual, la banca islámica está implantada en países como Argelia, Egipto, Sudán e Irán, entre otros, pero Europa no es ajena a este fenómeno. Así, la población de origen musulmán, en el Reino Unido, ha propiciado la existencia de una banca que sigue los preceptos derivados del Corán. En España aún no se ha dado ningún paso concreto, en dicho sentido, pero algunos bancos están contemplando la posibilidad de abrir la denominada “ventanilla islámica”.

La banca y las finanzas islámicas manejan contratos como Qard Hasan o préstamo sin interés y Almusharakah o sociedad de compartición de riesgos. A nivel popular, es muy conocida la denominada “hipoteca islámica” basada en una especie de
contrato de arrendamiento al final del cual la propiedad del inmueble pasa al arrendatario.

En la jornada del Viernes, Isabel Romero, Directora General del Instituto Halal, explicó la situación legal de los musulmanes en España, el valor de una certificación de garantia halal para los productos financieros y los criterios que marcan las pautas de consumo por parte de los musulmanes.

Por su parte Hanif Escudero, Director de Desarrollo del Instituto Halal habló sobre la Certificación Halal, profundizando en los procedimientos y requisitos básicos a la hora de evaluar y certificar un producto financiero acorde con la Ley Islámica.

En algunos centros de tutela son obligados a firmar un compromiso por el que sólo si se portan bien pueden celebrar el Ramadán. Está bajo sospecha el magro de esa olla que borbotea. No hay quien sepa la carne que lleva ese puré. Cualquiera se atreve con esa inquietante salchicha. Más que gato, aquí hay cerdo encerrado.

La Junta Islámica – el mascarón de proa del Islam progresista en España – ultima una denuncia contra la Junta de Andalucía por laminar la práctica de la religión musulmana en varios centros de menores y por los «episodios reiterados de malas prácticas» en lo referido a la alimentación halal, la que exige su religión.

A los chavales de esta confesión se les ha obligado a comer cerdo en algunas residencias, no se les facilita comida de acuerdo con su fe – tal y como recoge la ley – y, en ocasiones, hasta se condiciona la celebración del Ramadán al buen comportamiento.

La denuncia llega tras Semana Santa porque la Junta de Andalucía hace de Don Carnal que invita a pecar. Al menos a sus jóvenes musulmanes tutelados, dicen los que van a ir a los tribunales.

La demanda de marras se sustenta en lo que ha sucedido en los centros de menores El Romero y La Jacaranda – ambos ubicados en la localidad sevillana de Burguillos – , donde son acogidos y tienen su casa menores de entre 12 y 17 años en situación de desamparo. Según el escrito, lo acaecido supone un «flagrante caso de vulneración de derechos constitucionales», ya que atenta contra el artículo 16 de la Carta Magna (el que consagra la libertad religiosa), y olvida el Acuerdo de Cooperación del Estado con la Comisión Islámica de España de 1992.

En mayo de 2007, los cinco jóvenes musulmanes de origen marroquí que residen en estas viviendas de la Asociación Paz y Bien reclamaron a los directores de los centros comida halal. Porque sus padres, en conversaciones telefónicas desde Marruecos, siempre les preguntaban que si la estaban tomando. Y los chicos, practicantes como eran, se interesaron y descubrieron el pastel: no había halal, la carne estaba bajo sospecha. Desde entonces, y dado que las cosas siguen igual, no prueban bocado. Llevan 10 meses en huelga de filetes y salchichas.

La denuncia que prepara el gabinete jurídico de la Junta Islámica – que pidió el voto para el PSOE en las pasadas elecciones – se presentará en abril y está también suscrita por la Asociación religiosa islámica Al Basir, la Asociación de Consumidores Vida Halal y el Instituto Halal, institución referente que tiene certificados ya conforme al Islam medio centenar de mataderos y más de 300 productos alimentarios.

«Durante mucho tiempo, en estos dos centros a los chicos les han estado dando cerdo [prohibido para los musulmanes]», se queja Isabel Romero, directora del Instituto Halal. «Les daban una carne blanca y les decían que era pavo. Hasta que al final tuvieron que reconocer que era carne de porcino».

Al poco de detectar lo que ocurría, los menores de El Romero y La Jacaranda realizaron una asamblea en la que acordaron comprar ellos mismos la alimentación halal, algo que no les fue permitido. La cosa se desmadró y llegaron las malas caras. A los tres educadores musulmanes de los centros, según señalan ellos mismos, el coordinador les propuso «comer alimentos que no eran halal delante de los chicos, para dar ejemplo», algo a lo que se negaron. En cinco meses dos fueron despedidos y otro, no renovado.

Mohamed es uno de los educadores de los centros ubicados en Burguillos. A él recurrieron los internos, en vano, para tratar de que sus peticiones se oyeran. Efectivamente, había cerdo encerrado.

«El coordinador me dijo que qué pasaba con la carne. Le respondí lo que dice el Islam. Me soltó: ‘No voy a comprar nada. Yo por éstos no voy a cambiar la alimentación’. Y se empeñaba en que yo, musulmán, tenía que tragar con la comida común sentándome con ellos, para que me vieran. No quise hacerlo. El día en que me echaron no pudo decírmelo más claro: ‘Yo no sabía que tus principios eran ésos. Si lo llego a saber, no te había dado el puesto’», recuerda.

Existen pruebas documentales que acreditan que el ejercicio de la religión musulmana en El Romero y en Jacaranda ha sido moneda de cambio para otros asuntos. Cuando llega el Ramadán, la fiesta sagrada del Islam, alumnos y educadores se comprometen a suscribir un Compromiso para el Ramadán, que incluye una cláusula llamativa: «Si no soy capaz de mantener una conducta adecuada (…), perderé la confianza del personal del centro, no pudiendo continuar con la realización del Ramadán». O lo que es lo mismo, los chicos celebrarán esta fiesta de su religión sólo si se portan bien. Desde las organizaciones denunciantes se considera que este punto supone «una coacción vergonzosa».

El artículo 14.4 del Acuerdo de Cooperación del Estado con la Comisión Islámica recoge que «la alimentación de los internados en centros públicos se procurará adecuar a los preceptos religiosos islámicos».

Los demandantes creen que este precepto está siendo vulnerado de forma flagrante, dado la expresión de se procurará hoy en día, 16 años después de lo firmado, obliga a facilitar halal a quienes lo soliciten.

Precisamente, uno de los que más bregó por aquel acuerdo fue Mansur Escudero, malagueño, alumno de los jesuitas y hoy presidente de la Junta Islámica. «Yo estuve en aquellas negociaciones y se aceptó poner la expresión se procurará porque, entonces, no había disponibilidad de halal y no se podía obligar. Ahora no es el caso», dice Escudero.

Según Isabel Romero, responsable del Instituto Halal, la Junta de Andalucía les recibió para tratar el asunto de La Jacaranda y El Romero. A través de la jefa del Servicio de Centros de Protección de Menores del Gobierno regional, Josefa Vázquez, se les respondió que no se iba a facilitar halal y que, si no estaban conformes, les quedaba la vía judicial. B. R., el coordinador de los dos centros donde han tenido lugar las denuncias, se negó a ofrecer su versión. La Consejería de Bienestar Social, de quien depende este servicio, no respondió tampoco al requerimiento de este medio.

En una carta remitida a Manuel Chaves, presidente de la Junta, los demandantes, con la Junta Islámica a la cabeza, demandan una solución. «Como alto cargo de un partido que propugna el diálogo de civilizaciones, le pedimos que curse las instrucciones oportunas a fin de que el derecho a la libertad religiosa de los menores ingresados en sus centros no sea vulnerado».

La petición a Chaves para que intervenga en persona equivale a un acto de fe. El caso es que el Corán no dice que Mahoma hiciera milagros.

Fuente: El Mundo – Medios Mugak
Autor: Pedro Simon